miércoles, 27 de febrero de 2013

El pecado imperdonable o blasfemia contra el Espíritu Santo.


¿Qué cree Alcance Victoria referente al pecado imperdonable? ¿Cómo se lo ha cometido?

El pecado imperdonable es conocido en la Biblia como la blasfemia contra el Espíritu Santo (Marcos 3:28-29;. Mat. 12:31-32, Lucas 12:10). Mateo escribe el motivo que impulsa a Jesús a hablar de este pecado se produjo después de que él sanó a un hombre poseído por un demonio (Mateo 12:22-24). En este encuentro algunos líderes religiosos (los escribas y fariseos) explican el milagro, afirmando que Jesús expulsa a los demonios por el poder de Belsebú (designación judía por Satanás en este contexto). Jesús responde que Satanás no puede echar fuera a Satanás y una casa dividida contra sí misma no puede permanecer. Jesús expulsa a los demonios por el poder del Espíritu Santo, y esto demuestra que la creación del reino de Dios ha llegado. Luego declara que toda clase de pecado puede ser perdonado, excepto la blasfemia contra el Espíritu Santo.
El pecado imperdonable.
El pecado imperdonable se cometió en consecuencia, por los líderes religiosos que se atribuyen la obra del Espíritu de Dios para la obra del diablo. ¿Puede una persona cometer este pecado hoy? No hay ninguna indicación de que la blasfemia contra el Espíritu se cometió sólo durante el tiempo del ministerio de Cristo en la tierra. Generaciones sucesivas de cristianos mencionan el pecado imperdonable también (por ejemplo, la Didajé 11:7; Evangelio de Tomás 44), pero no es un acto que puede ser fácilmente comprometido.

En el griego de Marcos 3:22, 30, el tiempo imperfecto dice que los líderes religiosos "fueron [continuamente] diciendo" o "decía" que Jesús estaba poseído por un demonio y se realizó exorcismos a través de la ayuda de los poderes demoníacos. La implicación es que esto no fue un evento de una sola vez o una conclusión, sino una actitud repetitiva que los escribas y fariseos contra Cristo abrazado. Se opusieron a la época de Jesús una y otra vez a lo largo de su ministerio público. El pecado imperdonable no refleja algo que es cometida por un acto irresponsable, sino una constante resistencia de la fuerza y ​​el mensaje de Cristo. El contexto de Lucas 12:10 indica que este pecado puede estar relacionado con el concepto de apostasía o negación definitiva de Cristo (cf. Heb 6:4-6;. 10:26-29, 1 Juan 5:16).
La blasfemia en contra del Espíritu Santo, pecado imperdonable.
Por otra parte, los líderes religiosos no cometieron este pecado en ignorancia, sino deliberadamente. Deberían haber comprendido que el Mesías venidero sería capaz de realizar milagros (Lucas 4:14-21; 7:18-23). Esta puede ser una razón por la cual las personas que presenciaron milagros de Cristo le preguntaron si él era el "hijo de David" (Mat. 12:22-23). En la tradición judía, a David ya su hijo Salomón tenía autoridad sobre los demonios (1 Samuel 16:23;. Testamento de Salomón). Los Judios esperaban la venida del Mesías, el "hijo de David", que tendría poder sobre los demonios. A pesar de esta previsión, los líderes religiosos rechazaron a Jesús como su Mesías a pesar de que su linaje procedía de David y él tenía autoridad para exorcizar demonios. Es posible que, según la tradición judía, que creían que el único pecado imperdonable iba a ser circuncidado (Jubileo 15:33-34). Jesús afirma en cambio que el rechazo del Espíritu Santo es el único pecado imperdonable real.

A la luz de estas consideraciones, Alcance Victoria llega a la conclusión de que el pecado imperdonable no está comprometido en la ignorancia, la insensatez  por pensamientos dudosos, en un ataque de rabia, o incluso en un solo acto. Tampoco alguien lo cometió cuando él / ella grita o insulta a Dios, Jesús o el Espíritu. Tampoco creo que una persona que se altera o atormentado por la posibilidad de que él / ella ha cometido la imperdonable realidad lo ha cometido. El hecho de que una persona está preocupada por cometer este pecado demuestra que él / ella no ha cometido. 

Los evangelios retratan los que blasfeman contra el Espíritu Santo como el mantenimiento de un rechazo persistente e intencional del mensaje de Cristo a pesar de su manifestación milagrosa del amor y poder de Dios a través del Espíritu. Tal persona se opone a Jesucristo y atribuye el buen trabajo de Dios a algo malo. Él no se arrepiente, no siente ningún remordimiento o convicción, y no tiene ningún deseo de dejar el pecado y la incredulidad a seguir al Señor.
Victory Outreach anima a las personas que están obsesionadas por la idea falsa de que han cometido el pecado imperdonable para estar tranquilo al saber que Jesús no los ha rechazado (Juan 6:37). Si se hubiere cometido pecados, pueden confesar ellos, arrepentirse y ser perdonados (1 Juan 1:9;. Rom 10:9-10).

martes, 19 de febrero de 2013

Nuestra actitud puede convertir nuestros problemas en bendiciones.


En Awake My Heart [Despierta Corazón], mi amigo J. Sidlow Baxter escribe: «¿Cuál es la diferencia entre un obstáculo y una oportunidad? Nuestra actitud hacia él. Toda oportunidad tiene una dificultad y toda dificultad tiene una oportunidad»1
La actitud es lo que marca la diferencia.
Al enfrentar una situación difícil, una persona con una actitud destacada hace lo mejor que puede con ella, aunque obtenga lo peor de ella. La vida puede ser semejante a una piedra de afilar. Si acaba con usted o le pule depende del material con que usted está hecho.
Asistiendo a una conferencia para líderes jóvenes, oí esta afirmación: «Ninguna sociedad ha desarrollado hombres tenaces en tiempos de paz». La adversidad es prosperidad para los que poseen una gran actitud. Los volantines o papalotes se elevan contra, no con el viento. Cuando el viento adverso de la crítica sopla, deje que sea para usted como el viento es para el volantín, una fuerza contra la que esta se eleva más rápido. Un volantín no vuela a menos que tenga la tensión controladora de la cuerda que lo ata abajo. Lo mismo sucede en la vida.
Cuando los compañeros de escuela de Napoleón se burlaron de él por su origen humilde y su pobreza, este se dedicó por entero a sus libros. Destacándose rápidamente entre ellos, en los estudios, demandó su respeto. Pronto fue considerado el más brillante de la clase.
Si el germen de la semilla tiene que luchar para abrirse campo entre las piedras y la dureza del suelo hasta alcanzar la luz del sol y el aire y luego luchar esforzadamente con la tormenta, la nieve y el frío, su fibra y su madera serán resistentes y fuertes.
Pocas personas conocían a Abraham Lincoln hasta que el terrible peso de la guerra civil mostró su carácter.
Robinson Crusoe fue escrito en la cárcel. John Bunyan escribió El Progreso del Peregrino en la cárcel de Bedford. Sir Walter Raleigh escribió The History of the World en trece años de encarcelamiento. Lutero tradujo la Biblia cuando estaba confinado en el castillo de Wartburg. Durante diez años, Dante, el autor de La Divina Comedia, trabajó exiliado y bajo sentencia de muerte. Beethoven estaba casi sordo y agobiado por preocupaciones cuando creó sus más grandes composiciones.
Cuando Dios quiere educar a un hombre no lo envía a una escuela de gracias, sino de necesidades. Pasando por el pozo y el calabozo es que Josué llegó al trono de Egipto. Moisés pastoreaba ovejas en el desierto antes que Dios lo llamara a su servicio. Pedro, humillado y arrepentido por negar a Cristo, aceptó el llamamiento «apacienta mis ovejas». Oseas fue amado y cuidado por una mujer infiel que estaba fuera de la obediencia a Dios.
En el lenguaje chino, las palabras completas se escriben con un símbolo. Con frecuencia, cuando dos símbolos completamente distintos se ponen juntos, tienen un significado diferente al de sus dos componentes separados. Un ejemplo es el símbolo que significa «hombre» y el que significa «mujer». Combinados, significan «bueno».
Sucede lo mismo con sueños y problemas. Como las respuestas dependen siempre de las preguntas, así las oportunidades de la vida dependen directamente de nuestros problemas. Tomás Edison dijo: «Hay mucho más oportunidades que personas para verlas».
Los grandes líderes surgen cuando ocurren las crisis. En las vidas de las personas que triunfan vemos repetidamente terribles problemas que les fuerzan a levantarse por encima del promedio común. No sólo encuentran las respuestas sino que descubren un tremendo poder dentro de sí mismas. Como el agua subterránea produce olas muy adentro en el océano, esta fuerza interior explota en una poderosa onda cuando las circunstancias parecen superarse. Entonces transpone el límite el deportista, el autor, el estadista, el científico o el hombre de negocios. David Sarnoff dijo: «Hay mucha seguridad en el cementerio; anhelo las oportunidades».
Sabremos si nuestra actitud está en el carril apropiado cuando seamos como el modesto hombre de negocios cuya tienda de ropa estaba amenazada con desaparecer. La tienda de una cadena nacional se había instalado allí y había adquirido todas las propiedades de su manzana. Este hombre muy particular se rehusó a vender. «Muy bien, entonces construiremos a su alrededor y lo sacaremos del negocio», le dijeron los competidores. Llegó el día cuando el pequeño comerciante se encontró encerrado, con una nueva tienda por departamentos rodeando por ambos lados a su pequeño negocio. Los cartelones de los competidores anunciaban «¡Gran inauguración!» El comerciante puso un cartel a todo lo ancho de su tienda que decía: «Entrada principal».
1 1. J. Sidlon Baxter, Awake, My Heart, Zondervan Publishing House, Grand Rapids, Michigan, 1960, p. 10
Maxwell, J. C. (1997; 2003). Actitud de Vencedor; The Winning Attitute (42). Thomas Nelson, Inc.

lunes, 18 de febrero de 2013

La importancia de los buenos fundamentos.

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos  y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos  y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. Mateo 7:24-27
Edificando sobre la roca "y vinieron ríos , y soplaron vientos, ... y no cayó"
Los dos hombres mencionados en esta parábola son constructores, porque vivir significa edificar. Toda ambición que un hombre acaricia, todo pensamiento que concibe, toda palabra que habla, y toda obra que ejecuta es como un ladrillo de construcción. Gradualmente se va levantando la estructura de la vida. No todos los edificadores son iguales, sin embargo. Algunos son sensatos, otros necios.

Jesús habla primero sobre el modo de construir la casa del hombre sensato, esto es, sobre la roca; en segundo lugar, la prueba en que se ve sometida la casa, y, tercero, acerca, del resultado de la prueba y la razón para este resultado. Sigue la misma secuencia con respecto al hombre necio y la casa que construye. Es importante notar que hay solo dos clases de constructores, no tres, ni cuatro ni cinco, y que estos dos son puestos en un notable contraste. 

El Señor esta continuamente dividiendo a los hombres en dos clases, sin embargo aunque los dos constructores tienen una diferencia tan notable, superficialmente tienen mucho en común. Cada uno edifica una casa. Las casas de las que Jesús habla no eran construidas en forma tan solida como lo requieren los códigos modernos de la construcción. Los ladrones podrían minar las paredes y entrar (Mateo 6:19). Se podía abrir fácilmente un forado en el techo de tierra y paja (Mr. 2:4). Entonces, ¡todo dependía del cimiento! 
Edificando sobre la arena.
Los dos constructores tienen en común que levantan sus viviendas en un valle que contiene el lecho de un río. Durante la estación seca el lecho esta seco o casi tan seco que no ofrece peligro para ninguna de la casas. Hasta aquí todo va muy bien. ¿Verdad que así ocurre con la gente, incluyendo a los que estaban oyendo el discurso de Cristo o a los que en el día de hoy lo leen, que hay un gran parecido superficial?

Sin embargo, esencialmente, ¡cual radical es el contraste entre los dos constructores! El primer constructor en sensato. Es previsor. Calcula que la estación seca no durará. Pronto los cielos se oscurecerán  y las legiones aladas de la tormenta llegaran. La casa se vera inundada por las lluvias, azotada por los vientos, y, a menos que se tomen las debidas precauciones, sera arrastrada por la creciente, por el turbulento aluvión.  Así se prepara para el peligro inminente. Antes de edificar la casa saca la tierra suelta, cava hasta encontrar la roca (Lucas 6:48). Enseguida pone el fundamento sobre la roca. El necio no hace nada por el estilo. levanta su casa sobre la arena suelta, como si jamas fuera a dejar de brillar el sol.
El cimiento son las palabras del Señor
En la explicación de la parábola Jesús señala que el significado figurado del cimiento es "estas palabras mías , esto es, el Sermón del Monte, y por extensión de la figura, todas las palabras que han salido de mi boca y han sido dirigidas a los hombres, Cristo mismo es la Roca, (Isaias 28:16). Lo que se dice de Dios como la roca del creyente (Dt. 32:15), también es aplicable a Cristo. Según la enseñanza de Jesús aquí en el vr. 24 edificar la casa de uno sobre la roca, significa no solamente oír al Señor, sino en gratitud por la salvación recibida, poner en practica sus mandamientos.

El día de la prueba llega. Llega para las dos casas. Cae la lluvia sobre la casa y la azota, ciertamente encima del techo. Es una de esas terribles tormentas que en esta región los vientos repentinos traen desde el Mediterráneo. Hay chaparrón tras chaparrón. Como resultado, el lecho del río ya no está seco. Comienza a llenarse de agua, primero es un arroyuelo, sin profundidad y lento; luego es un torrente profundo, rápido, furioso, que amenaza los soportes mismos de las paredes, cualquiera que sea aquello sobre lo que está puesta la casa. Y todo el tiempo el fuerte viento occidental aporrea y golpea la parte superior y especialmente los muros.

¿Cuál es el resultado de esta prueba? La casa del hombre sensato no cae. Nótese el juego de palabras: “el viento golpeaba (literalmente, cayó sobre) contra esa casa, pero no cayó”. Las aguas torrentosas que la amenazaban no pudieron moverla (Lc. 6:48). Resistió a los tumultosos chaparrones. Aguantó la enorme fuerza de la embestida del aluvión. Desafió cada ataque furioso. Cuando se hubo acabado completamente la fuerza de la tormenta, allí estaba la casa, sin que ninguno de los elementos de la naturaleza le hubieran hecho daño. Razón: ¡había sido edificada sobre la roca!
Una casa edificada sobre la arena.
Por otra parte, casi no necesitó un esfuerzo especial la furiosa corriente para socavar los muros de la otra casa y llevarse la arena o tierra sobre la que había sido edificada. Además, la lluvia y el viento acabaron fácilmente con lo que fue dejado por la inundación. Todo lo que el viento tenía que hacer era dar un solo empujón a la tambaleante estructura. Entonces con un estruendo terrible cayó en el agua y fue arrastrada, esparciéndose los despojos por todas partes. Su ruina fue completa.

El hombre sensato, que muestra por sus hechos que ha recibido de todo corazón las palabras de Cristo y por lo tanto está edificando sobre la Roca, jamás será avergonzado. Aun el día del juicio será para él un día de triunfo. (1 Ts. 2:19, 20; 3:13; 4:16, 17; 2 Ts. 1:10; 2 Ti. 4:8; Tit. 2:13, 14): Esto es claro del cuadro entero. 
Al alma que anhele la paz que hay en mí,
jamás en sus luchas la habré de dejar;
si todo el infierno la quiere perder,
Yo nunca, no, nunca la he de abandonar

¿Sobre que estas edificando tu vida sobre la roca o sobre la arena?

Hendriksen, W. (2007). Comentario al Nuevo Testamento: El Evangelio según San Mateo (398). Grand Rapids, MI: Libros Desafío.